Sequía
Durante los últimos años estamos experimentando en España una severa sequía que nos hace replantearnos nuestro uso del agua, entre otras cosas.
Las previsiones para los próximos meses de 2023 no son favorables para recuperarnos de la sequía en España.
A corto plazo, la sequía en España puede tener consecuencias graves en sectores clave como la agricultura y el turismo. También puede afectar a la disponibilidad de agua para consumo humano, con restricciones en el consumo en algunos municipios.
Posibles soluciones para la sequía
¿Qué se puede hacer para paliar la sequía en España? Algunas posibles actuaciones son:
- Mejorar la gestión del agua, optimizando su uso y evitando el derroche. Esto implica revisar los planes hidrológicos, regular los trasvases y los acuíferos, y fomentar el ahorro y la eficiencia en todos los sectores.
- Aprovechar las fuentes no convencionales de agua, como la desalación, la reutilización o la captación de agua de lluvia. Estas fuentes pueden complementar las convencionales y reducir la presión sobre los recursos hídricos naturales.
- Modernizar los regadíos, incorporando tecnologías que permitan reducir el consumo de agua y mejorar la productividad agrícola. También se puede promover el cambio de cultivos hacia aquellos más adaptados al clima y menos exigentes en agua.
- Concienciar a la sociedad sobre la importancia del agua y la necesidad de cuidarla. Esto implica educar a los ciudadanos desde la infancia, informar sobre la situación de sequía y sus consecuencias, y fomentar hábitos responsables de consumo de agua.

Claro, parece muy fácil de decir, pero cada punto plantea sus inconvenientes y sus desafíos. Al final, dependemos de algo que no podemos manejar.
En medio de este panorama, resulta indignante leer por ejemplo cómo, según un informe de WWF Adena, existe en nuestro país un auténtico mercado negro del agua. Así es, con cientos de miles de pozos ilegales cada año se roba de nuestra reserva de agua la cantidad suficiente del líquido elemento para atender a decenas de millones de personas.
Se convierte en un lucrativo mercado negro destinado al turismo, las propiedades particulares y el sector agrícola. Para casi una sexta parte del regadío español se utiliza agua extraída.
Tenemos muy interiorizada la idea del “pan para hoy, hambre para mañana”. Una especie de irresponsabilidad innata nos hace pensar que, si agotamos los acuíferos, ya se nos ocurrirá algo, o que el gobierno se espabilará, si quiere que le votemos, para arreglar el asunto.
Otras clases de sequía
La tierra avisa, el planeta está expresando a su manera que no podemos mantener esta actitud de despilfarro irresponsable. También en el plano espiritual vivimos síntomas que nos alertan de un estado de sequía que nos puede convertir en un yermo improductivo. Sepamos interpretar también esos síntomas y no los descuidemos.
Escríbenos tú, dinos tu opinión sobre qué se puede hacer para paliar esta otra sequía, la de nuestro interior… si es que te importa. Puedes usar los comentarios más abajo, el whatsapp +34 607810500 o el correo escritorescristianos@msn.com.
[[Imagen de cabecera: Foto de Johannes Plenio. Imagen a mitad de página, Foto de THIS IS ZUN]]








