¿La fe también se vende?
Focos. Escenarios. Cajas registradoras disfrazadas de plato de ofrenda. Si alguna vez has sentido que la religión organizada tiene más de negocio que de fe, no eres el único — y quizá te sorprenda saber que Jesús advirtió sobre ellos.
Cuando envió a sus primeros discípulos a predicar, no les dio dinero ni un plan de negocio. Les dio una sola instrucción: «De gracia recibisteis, dad de gracia» (Mateo 10:8). Nada que vender. Nada que cobrar.
En LIS, La Iglesia Sencilla, intentamos tomarnos eso en serio. No hay entrada, ni cuota, ni letra pequeña — solo una invitación abierta a cualquiera que quiera venir a ver de qué se trata esto de la fe, sin presión y sin que se le venda nada. La invitación es
Ven a Jesús.
Domingos, 11:00h — Calle Bruselas 3 (Edificio C-Work), La Cala de Mijas.








